AFES cumple 27 años desde su fundación, el 29 de diciembre de 1982. Hoy, la asociación presta sus servicios a más de 700 personas a través de más de 40 proyectos diversos en los que trabajan 54 personas y colaboran 26 voluntarios. Pero no siempre ha sido así.
En la década de los 80, las personas con enfermedad mental sufrían la estigmatización de una sociedad más intolerante, peor informada y con más prejuicios que la actual. En ese momento, y de acuerdo a los principios que inspiraron la reforma psiquiátrica que se llevo a cabo durante los años 80, las instituciones públicas sanitarias trasladaron a las familias la mayor parte de la responsabilidad respecto a la rehabilitación psicosocial de los enfermos.
Soledad García fue protagonista directa de esta realidad. Trabajadora social en el Hospital Psiquiátrico de Santa Cruz de Tenerife durante 25 años, tuvo ocasión de constatar de primera mano que la situación en la que se hallaban las personas con trastorno mental grave distaba mucho de ser digna: no se ponían todos los medios necesarios para su rehabilitación; no se perseguía una integración social plena y no se prestaba apoyo a los familiares, que a causa de su desconocimiento e incomprensión, carecían de recursos para enfrentarse a la gravedad de la situación.
Junto a un grupo de familiares funda la Asociación Tinerfeña de Familias y Enfermos Psíquicos en un pequeño local cedido por el párroco del barrio de Cruz del Señor, en Santa Cruz de Tenerife. Se pone en marcha el primer centro ocupacional, de alfarería canaria, que hoy continúa funcionando, así como los primeros grupos de ayuda a familiares.

Afortunadamente, la situación actual del sector de salud mental ha mejorado mucho, aunque la entidad no ha perdido su carácter reivindicativo, el cual le lleva a seguir luchando para que los servicios que se prestan actualmente tengan la mayor calidad y para lograr la puesta en marcha de los nuevos recursos que sean necesarios.