Hace 25 años, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó un párrafo dentro de la Ley General de Sanidad que prometía cambiar la vida de miles de españoles. “Van a cerrar los manicomios” fue la expresión más utilizada en ese tiempo. Se trataba de poner en marcha la reforma psiquiátrica que nos equiparaba con otros países de Europa (que ya habían hecho las suyas en los años 60 y 70) y que, más que una reforma, prometía ser una revolución.

 

“Sobre la base de la total equiparación de la persona con enfermedad mental a las demás personas que requieren servicios sanitarios y sociales, se desarrollarán, en el ámbito comunitario, los servicios de rehabilitación y reinserción social necesarios para su adecuada atención integral”, decía dicho párrafo.

 

Hombres y mujeres encerrados en condiciones infrahumanas pasaban a considerarse ciudadanos con el derecho a recibir un tratamiento adecuado, del mismo modo que si tuviesen cualquier otra enfermedad. En este breve párrafo se contenían muchos de los conceptos que, todavía hoy, reclamamos desde el movimiento de asociativo FEAFES (Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental): rehabilitación, reinserción, atención integral, ámbito comunitario, y la palabra ‘persona’ antes que ‘enfermedad’.

 

Sigue leyendo este interesante artículo del presidente de FEAFES en el siguiente enlace:http://www.elmundo.es/elmundosalud/2011/04/25/neurociencia/1303742506.html