Diario de Avisos

El programa impulsado por AFES da voz a un colectivo “históricamente silenciado”.

Vanesa Bocanegra, 7 de noviembre de 2016. Santa Cruz de Tenerife.

Las personas con problemas de salud mental sufren discriminación debido a la falta de información y muchas veces son consideradas incapaces para tomar decisiones, lo que les conduce a la exclusión social y en última instancia a sufrir el autoestigma, asumiendo estereotipos como propios desde que reciben su diagnóstico. Visibilizar y fomentar el conocimiento de todo lo relacionado con la salud mental desde la perspectiva de la primera persona se ha convertido para muchos organismos y organizaciones en la mejor herramienta para sensibilizar a la población y luchar contra los mitos y prejuicios sociales. Así nace Radio Himalia, un programa donde la salud mental se aborda a través de las voces de un grupo de locutores que han vivido problemas en este sentido y se sitúan cada semana al frente de los micrófonos para informar y charlar abiertamente de un tema que sigue siendo tabú.

Enrique González conduce Radio Himalia dando paso a las secciones dedicadas a noticias, entrevistas, tertulias con otros colaboradores e invitados y al evocador Rincón de las palabras que pone broche final a sesenta intensos minutos radiofónicos. Este proyecto pionero que llega impulsado por AFES Salud Mental vio la luz a mediados de octubre, y cada sábado de 15.00 a 16.00 horas se emite para todo el Archipiélago a través de Canarias Radio La Autonómica gracias al apoyo del área de Acción Social del Cabildo de Tenerife y de su consejera Cristina Valido. “Participar de forma estable en un programa de radio estuvo en el ideario de AFES Salud Mental durante largo tiempo; una inquietud que Enrique González, nuestro actual presidente y miembro activo en la organización, también tenía desde que inició su actividad con nosotros” explica Alicia Silva, directora gerente de la asociación. “En el último año ha habido una trayectoria de intenso trabajo por parte del equipo técnico en el diseño del proyecto social y por parte del grupo en primera persona de la entidad en los contenidos y desarrollo del mismo. Viéndolo ahora con perspectiva, es maravilloso el apoyo recibido y el equipo de producción, el canal de difusión y la libertad para el tratamiento de temas con que contamos. La ilusión y la implicación del grupo de trabajo es algo que nos emociona y llena de satisfacción” añade Alicia. Por su parte, Patricia Villena, responsable de comunicación de AFES valora la oportunidad que el Cabildo y la radio pública de Canarias les han brindado para poner en marcha este proyecto cuya difusión, gracias al uso de Internet, va más allá de nuestra comunidad autónoma. “La sensibilización social a través del contacto directo que se establece entre la locución liderada por personas con diagnóstico psiquiátrico y la audiencia, en un medio universal y evocador como es la radio, permite desmitificar muchas ideas erróneas en torno a los problemas de salud mental, favorece la comprensión de la realidad de este colectivo y promueve la aceptación de la diversidad y lo distinto como un aspecto más de la condición humana. Tras varios programas emitidos, nos sentimos satisfechas y satisfechos de haber sacado con naturalidad la salud mental a la calle y de estar trabajando para que este colectivo ocupe el lugar que le corresponde” señala.

En 1991 surge, en el Hospital Borda de Buenos Aires la reconocida y popular Radio La Colifata, iniciativa conducida por pacientes internos del centro psiquiátrico que dio alas a otros programas que han aparecido en distintos lugares del mundo donde las personas con experiencia propia en el ámbito de la salud mental ejercen de locutores y generadores de contenidos. En palabras del presentador de Radio Himalia, Enrique González: “Nosotros trabajamos por un programa de calidad que tenga un carácter innovador, fresco y lo más natural posible. Aspiramos a convertirnos en referente nacional en nuestro ámbito, sin perder de vista los objetivos de llegar al mayor número de personas para lograr informar, sensibilizar y derribar los mitos que pesan sobre el colectivo de la salud mental de una manera entretenida y cercana y tratando para ello temas transversales que creemos pueden interesar a los oyentes” “Nuestra voz ha estado históricamente silenciada y esto nos ha perjudicado ya que nos ha hecho invisibles y se ha creado un imaginario colectivo erróneo en torno a la salud mental, alimentado muchas veces por el cine, la literatura y la prensa sensacionalista. La mejor manera de derribar todos estos prejuicios es que quienes hemos vivido estas experiencias demos la cara. La sociedad puede conocer así de primera mano y no a través de terceros (profesionales o familiares) estas vivencias” asegura. Pero es que ,además, exponerse, ofrecer sus testimonios a través de los medios a su disposición, no sólo repercute en la sociedad en general, sino también en ellos mismos. “Hemos comprobado que ocultarse no sirve para nada, más bien al contrario; realizar este ejercicio nos ayuda a mejorar nuestra autoestima y en nuestra recuperación”, apunta. Enrique, sin ser un profesional de los medios de comunicación, contaba con cierta experiencia en radio como aficionado, a través de la conducción de un espacio de entrevistas y con la participación en numerosas tertulias. No obstante, es un gran amante del medio y el sueño de ser locutor siempre lo tuvo en mente. “Ya puedo decir que se ha cumplido” afirma, satisfecho, que suma esta actividad a la presidencia de la Junta Directiva de AFES Salud Mental, a formar parte del Comité en Primera Persona de la Federación Salud Mental Canarias y a otras inquietudes. “El encontrarme con el movimiento asociativo y con AFES, tras un duro proceso con varias crisis e ingresos, y descubrir en esta asociación un lugar que me permite desarrollarme en muchos aspectos de mi vida, con compañeros y compañeras que han pasado por situaciones similares y un equipo de profesionales que luchan a diario por mejorar la calidad de vida del colectivo de la salud mental, ha sido el eslabón que me faltaba para sentirme del todo recuperado”.

Juan Mosquera, responsable de la sección dedicada a los titulares temáticos y datos de actualidad que cada semana se presentan en el programa, explica que “está siendo un trabajo duro pero con una gran recompensa” pues es consciente de la influencia que pueden llegar a tener en los oyentes. “Hablar en primera persona de estos problemas a otros afectados es de gran importancia, ya que nos damos cuenta de que no estamos solos y que podemos presentarnos tal como somos. En cuanto a los familiares también es importante pues ellos nos dan un apoyo incondicional. Y en lo que se refiere a la sociedad en general, hablar de tu proceso te hace sentir que estás contribuyendo a un cambio social al igual que ha ocurrido con otros colectivos”. Al frente de las entrevistas semanales se encuentra José Herrera, quien asegura que está viviendo esta aventura “con mucha ilusión y sensación de enriquecimiento personal. Voy notando cómo con cada programa me voy empoderando un poquito más, y me siento orgulloso de dedicarme a transmitir que podemos recuperarnos” . Para Ruth Reyes, la voz detrás de los poemas que cierran cada entrega de Radio Himalia, se trata de una experiencia enriquecedora que pasados los nervios del estreno cada vez está disfrutando más. Ruth asegura que en su recuperación la aparición de AFES ha sido trascendental. “Antes sentía que no servía para nada y ahora me veo capaz de aconsejar a otros compañeros e incluso de hacer un programa de radio” . Radio Himalia, que toma su nombre del satélite irregular más grande de Júpiter, ha dedicado sus primeros programas a temas como el feminismo, el empleo o la sanidad y su relación con la salud mental, con la intervención de otros afectados y profesionales de los distintos ámbitos que han expuesto sus conocimientos, reflexiones y vivencias. En próximas ocasiones, “el satélite en las ondas donde la salud mental se habla en primera persona” abordará otros asuntos de actualidad e interés general con el objetivo de lanzar el mensaje de que la “locura” no es un viaje sin retorno, sino de ida y vuelta, donde la recuperación es posible.