Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, el próximo 8 de marzo, la Red Estatal de Mujeres SALUD MENTAL ESPAÑA lanza un manifiesto en el que plantea una serie de reivindicaciones con las que exigen el respeto de sus derechos fundamentales, constante y reiteradamente vulnerados en numerosos ámbitos de la vida cotidiana.

Las barreras de acceso a la justicia en igualdad de condiciones, así como a los servicios de protección frente a la violencia machista y a los mecanismos de reagrupación y acogida, o la necesidad de una educación no sexista y la preservación de los derechos fundamentales y la autonomía, son algunas de las denuncias y reivindicaciones que se plantean en el manifiesto, firmado y respaldado por las 25 mujeres que integran la Red, y que representan a las entidades que forman parte de la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA.

Estas demandas constituyen, además, los ejes en torno a los cuales se desarrolla la campaña #MujeresRedSaludMental, que se lanzará el próximo día 8 de marzo en redes sociales, para visibilizar mediante varias ilustraciones y animaciones la situación y las reivindicaciones de las mujeres con problemas de salud mental.

Desde AFES SALUD MENTAL hemos declarado de manera expresa nuestro compromiso para promover la igualdad real entre mujeres y hombres, a lo largo de los años, teniendo una amplia trayectoria en incorporar la perspectiva de género de forma transversal.

En la actualidad está en vigor el I Plan de Igualdad, que supone una herramienta fundamental para remover los obstáculos que puedan existir en materia de igualdad. Este compromiso precedió a la creación de la Comisión de Igualdad como órgano encargado de coordinar y supervisar las medidas y acciones en materia de género, ejerciendo además de órgano asesor, que recoge y estudia propuestas tanto de la Asamblea y Junta Directiva de AFES SALUD MENTAL, como de los recursos humanos de la misma.

El doble estigma

Además de las acciones contempladas en el Plan, la asociación pone en marcha, a lo largo del año, acciones de difusión que dan visibilidad a la realidad de las mujeres con problemas de salud mental, que sufren una doble discriminación y en muchos casos situaciones de violencia.

Desde la Red denuncian el doble estigma al que se ven sometidas las mujeres con problemas de salud mental, por su “condición de mujeres y nuestro estado de salud mental”. En este sentido, explican cómo los prejuicios construidos en torno a los trastornos mentales hacen que la sociedad las considere “como seres asexuados o hipersexuales, menores de edad, no aptas para ser madres, incapaces de mantener una relación de pareja, de recibir una educación o de sostener argumentos veraces”, recoge el manifiesto.

La violencia contra la mujer en la aparición y agravamiento de problemas de salud mental

Los últimos datos publicados por la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA, con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer en 2019, afirman que el riesgo que tiene una mujer con problemas de salud mental de sufrir violencia en la pareja se multiplica entre 2 y 4 veces respecto a las mujeres en general. La evidencia está en que el 80% de mujeres con problemas de salud mental que vive en pareja ha sufrido algún tipo de violencia.

Sin duda, una realidad preocupante que se debe seguir abordando desde las entidades especialistas en el sector. En este sentido, desde AFES SALUD MENTAL se continuarán desarrollando acciones de sensibilización y reivindicación, así como propuestas desde la perspectiva de género en los diferentes foros y redes en los que participamos.

La asociación forma parte del Marco Estratégico Tenerife Violeta (METV) del Cabildo Insular de Tenerife, un espacio con un marco común desde el que se diseñan acciones conjuntas y de manera corresponsable entre todas las organizaciones que forman parte del mismo.

La violencia contra la mujer está reconocida por el Convenio de Estambul de 2011 (el primer instrumento de carácter vinculante en el ámbito europeo en materia de violencia contra la mujer) como una violación de los derechos humanos y como una forma de discriminación.