AFES SALUD MENTAL ha reorientado su actividad para adaptarse a las necesidades y dificultades de las personas con problemas de salud mental en la actual situación de confinamiento. El coronavirus ha obligado a implantar el teletrabajo en muchos equipos profesionales como forma de continuar con la actividad sin poner en riesgo la salud de las trabajadoras. 

El programa de Formación y Empleo atendió en 2019 a un total de 376 personas, de las cuales se insertaron laboralmente un total de 118, a través de 167 contratos. En estos momentos, además de asumir las tareas propias del programa, como el asesoramiento y la orientación laboral, la gestión de ofertas de trabajo y la capacitación, ha intensificado otras acciones tan o más necesarias. Por ello, ofrece atención social y apoyo emocional mediante llamadas telefónicas y comunicación digital para ayudar a las participantes a amortiguar el impacto de los cambios sociolaborales y a gestionar la incertidumbre. Muchas participantes de la bolsa de empleo de la entidad se están formando online con la idea de optar a nuevas oportunidades laborales, que, con esta pandemia, surgirán. Sin embargo, la brecha digital y la falta de medios y capacidades tecnológicas dificultan el acceso en condiciones de igualdad de todas las participantes.

Actualmente, 343 personas (148 mujeres y 195 hombres) con problemas de salud mental y 24 con otras discapacidades (9 mujeres y 15 hombres) están siendo atendidas en este programa, por un equipo multiprofesional compuesto por 11 profesionales.

Para afrontar la salida a la crisis social provocada por el coronavirus, AFES SALUD MENTAL se ha incorporado al Comité de Gestión Social del Gobierno de Canarias a través de su participación en la Plataforma del Tercer Sector, en la que forma parte por pertenecer a redes de entidades sociales diversas. Destaca su papel en la Red Canaria de Entidades de Promoción e Inserción Sociolaboral ANAGOS, cuya finalidad principal pivota en torno al empleo de los colectivos más desfavorecidos contemplando la perspectiva de la economía social y solidaria.

En el Día Internacional del Trabajo es necesario reivindicar el empleo digno para todas las personas y, especialmente, el de las personas con discapacidad por motivos de salud mental. Recordemos que 8 de cada 10 personas del colectivo están desempleadas, registrando la tasa de paro más alta de todas las discapacidades.