Ida y Vuelta es mucho más que una marca de producción artesanal. Es el resultado de un proceso de transformación de las personas, los materiales y el entorno; un medio que favorece la recuperación y la integración de las personas que conviven con un problema de salud mental.

El proyecto nació dentro del programa de Integración Social y Laboral de AFES Salud Mental en 2016, fruto del proceso de inserción sociolaboral de las personas. Hoy en día es una iniciativa consolidada, que se ha fortalecido a través de una programación integrada de diferentes áreas, liderada por un equipo humano que acompaña a las participantes en su camino hacia la inclusión plena y la recuperación.

Con diseños que combinan las nuevas tecnologías y técnicas de la artesanía tradicional, los productos de Ida y Vuelta se elaboran con mimo y esmero a lo largo de un viaje donde todas las personas tienen cabida. A partir de materiales reutilizados y respetuosos con el medio ambiente, se construyen entornos para que la salud mental, la sostenibilidad y la igualdad de oportunidades sean una realidad.

Ida y Vuelta está siendo también una herramienta para la lucha contra el estigma, porque se está dando a conocer un trabajo con el valor añadido que supone el reconocimiento y la validación de las experiencias vitales asociadas a un trastorno mental grave.

AFES Salud Mental ha estado presente a través de Ida y Vuelta en diferentes ferias y eventos, como la Feria de Artesanía de Pinolere, en La Orotava; Feboda, en S/C de Tenerife; y la Feria de Economía Social y Solidaria, en Gran Canaria. En 2019, estas y otras participaciones permitieron la sensibilización social en salud mental, llegando a 576 personas.

El diseño de la marca, elaborado por el estudio de diseño Ochoa y Díaz Llanos, fue seleccionado finalista en los Premios Canarias de Diseño 2019, organizados por La Asociación de Profesionales y Empresas de Diseño de Canarias di-Ca.

En la fluidez de lo diverso, nuestra creatividad despierta, y en ese proceso, trazamos caminos que muchas veces no son rectos, sino aprendizajes curvos que nos traen de vuelta.