La reciente erupción del volcán de Cumbre Vieja, en La Palma, es una muestra de la vulnerabilidad de las poblaciones y de los medios materiales sobre los que se construye la vida, pero también tiene la fuerza de aflorar la solidaridad entre las personas, de unirlas e impulsarlas para seguir adelante, juntas.

Aunque se trata de un fenómeno natural característico de las Islas Canarias por su origen volcánico, sea visto como un espectáculo o permita avances científicos, ha generado sentimientos de incertidumbre y duelo entre las personas que han perdido sus hogares, unas emociones que son importantes expresar y validar.

Las personas mayores, las menores de edad, las personas dependientes o con discapacidad necesitan de especial atención, puesto que son las más vulnerables ante situaciones adversas como esta. Por ello, AFES Salud Mental ha elaborado una serie de recomendaciones y pautas para cuidar la salud mental de la población en casos de emergencia:

Normaliza las emociones: Ten en cuenta que las emociones que estás experimentando son normales ante esta situación difícil e inesperada. Reacciones como miedo, ansiedad, tristeza, o angustia son comunes ante este tipo de circunstancias. También es normal experimentar ambivalencia emocional; es decir, sentir, por un lado, alegría porque no haya pérdidas humanas y, por otro, tristeza por la destrucción de bienes materiales.

Recurre a fuentes fiables de información: Las situaciones de incertidumbre nos llevan a buscar información, a veces de manera desmedida, creyendo que de esta manera se calmará nuestro malestar. Dosifica la información, consulta únicamente fuentes oficiales de información, y evita consumir y difundir rumores.

Busca apoyos: Apóyate en tu entorno cercano, familia, amistades u otras personas que estén pasando por lo mismo y exprésales cómo te sientes. Si te ves desbordada y crees que necesitas ayuda profesional, el Colegio Oficial de Psicología de Santa Cruz de Tenerife ha puesto en marcha varios números de teléfono para personas afectadas (600 756 760 / 696 087 014). También hay profesionales de la psicología especialistas en emergencias en las zonas donde se encuentran las personas evacuadas. Acércate a ellas.

Ten confianza: Las personas contamos con muchos más recursos de afrontamiento de los que pensamos, y salen a la luz en situaciones difíciles. Confía en ti misma.

Procúrate momentos de distracción: Trata de encontrar momentos para hacer actividades que te gusten, como pasear, leer, practicar deporte, etc.

Cuida tu salud física: Procura comer de forma saludable y equilibrada, respetar los horarios de las comidas y del sueño, mantenerte activa físicamente, etc.

Respeta tus tiempos: Cada persona vive este momento de manera única. Adaptarse a la nueva situación es un proceso que lleva su tiempo, no tengas prisa ni te compares con otras personas.

Ayúdalas: Si te apetece, realiza labores significativas que puedan ayudar a otras personas con tus mismas dificultades. La solidaridad es un valor que se basa en el respeto y la empatía, y nos lleva a estrechar los lazos humanos y a fortalecernos como comunidad. Preséntate como voluntaria para la recogida de ropa o comida, dar información, etc.

Agradece: La gratitud es uno de los sentimientos más beneficiosos que podemos experimentar. Nos permite centrarnos en los aspectos positivos por pequeños que puedan parecer, generando una sensación de tranquilidad casi instantánea. Pruébala en esta situación de especial dificultad.

En estos momentos de incertidumbre y vulnerabilidad, sintamos que estamos unidas, viviendo la excepcionalidad contando unas con otras y poniendo los cuidados en el centro de la vida.