2021 se ha caracterizado por ser un año en el que se ha hablado especialmente de salud mental. La COVID-19 ha seguido presente en la vida de la población a nivel mundial y, con ella, también las consecuencias psicológicas y emocionales.

Datos publicados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) un año después del inicio de la pandemia desvelan que el 6,4% de la ciudadanía en España ha acudido a profesionales de la salud mental. Las personas de 18 a 34 años son las que más han frecuentado estos servicios y las que más han modificado su vida habitual debido a la situación, y más del doble son mujeres.

Los efectos sanitarios, sociales, económicos, laborales y personales provocados han afectado y siguen afectando de forma directa e importante a la salud mental de la población, tanto de aquellas personas que ya tenían un malestar psíquico previo, como de las que no.

Las cifras, que de por sí impactan, impresionan aún más cuando los medios de comunicación y las redes sociales se convierten en las mejores herramientas para visibilizar y poner cara a las dificultades por las que atraviesan las personas, especialmente si son referentes de la política, el deporte o la cultura.

El grito de “¡Vete al médico!” de un diputado a otro en el Congreso mientras hablaba de los problemas de salud mental, la retirada de una gimnasta en los Juegos Olímpicos, la vulnerabilidad emocional de la población de La Palma tras la erupción del volcán, la puesta en marcha del Plan de Acción 2021-2024 de Salud Mental por parte del Gobierno de España, el suicidio de una consagrada actriz española, la noticia de que el 024 será el teléfono de atención al suicidio, son solo algunas realidades que han permitido poner sobre la mesa y debatir sobre la importancia de atender esta parte integral de la salud y priorizar el bienestar de la ciudadanía.

Desde su compromiso con el entorno, AFES Salud Mental finaliza el año compartiendo este valor con las trabajadoras y voluntarias de la Entidad a través de la entrega de un detalle navideño, compuesto de productos locales y envuelto en una caja fabricada en sus centros ocupacionales bajo el sello de su marca Ida y Vuelta Artesanal, recientemente premiada en los IV Premios Buenas Prácticas de la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA.

Además de brindar por unas felices fiestas, la Entidad desea que para 2022 se continúe hablando de salud mental y ahondando en las mejoras de la atención sociosanitaria y la eliminación de estigmas. Y, sobre todo, que nos cuidemos unas a otras.

¡Feliz Navidad!