Candelaria Niebla, conocida como Lita, lleva 24 años formando parte de AFES Salud Mental. Su dedicación y su entrega durante todo este tiempo la han convertido en la profesional con más antigüedad de la Asociación y en uno de los mejores ejemplos del trabajo hecho con pasión, uno de los valores de la Entidad.

¿Cómo fueron tus inicios?

Empecé como maestra de taller en el primer centro ocupacional situado en Santa Cruz, en la calle Sorolla. Era un local pequeño, con una mesa en el centro, y allí nos sentábamos casi veinte personas para hacer alfarería canaria. Guardo buenos recuerdos, porque a las personas que acudían les gustaba mucho esta actividad manual, y aprovechábamos para conversar. Compartimos muchas historias y anécdotas. Aún recuerdo con cariño a muchas de las participantes. Actualmente soy cuidadora de la residencia El Nogal.

¿Qué destacarías de la trayectoria de la Asociación?

Estos años han estado llenos de cambios y de crecimiento personal, principalmente porque AFES Salud Mental es una Entidad que mira por y para las personas. De la misma manera, la vida es un continuo cambio y la Asociación se ha ido adaptando a la sociedad y a las necesidades del entorno. Actualmente gestiona más cantidad de recursos y proyectos, con otras perspectivas. Por ejemplo, con el tiempo los centros ocupacionales incluyeron la formación para la inserción laboral. También ha aumentado considerablemente la plantilla de trabajadoras, que ahora está compuesta por más de 130 profesionales.

¿Crees que ha cambiado la visión social de la salud mental y el tratamiento hacia las personas?

Sí, y además destacaría un valor importante, que la Entidad también incluye, que es tratar a las personas que acuden a los servicios con dignidad y entender sus situaciones. Puedo decir que antes la mirada era muy diferente. Valoro que AFES Salud Mental haya adaptado y cambiado el modelo de intervención, algo que ha favorecido la calidad de vida y la recuperación de las personas. Sin embargo, pienso que es importante seguir luchando por derribar prejuicios, sensibilizar desde los centros educativos y ofrecer más apoyos adaptados a las necesidades reales.

¿Qué te ha aportado, personal y profesionalmente, trabajar en la Organización?

Mi trabajo es parte de mi vida y me llena de satisfacción. A lo largo del tiempo he conocido a muchas trabajadoras, usuarias, voluntarias, etc., y eso me ha enriquecido como ser humano por todo lo que he aprendido de ellas. A la vez, he adquirido muchas competencias, como el trabajo en equipo, la responsabilidad social, el respeto al medio ambiente… valores que tiene la Entidad y que he ido integrando en mi día a día. Me apasiona porque hago lo que me gusta, y mi aportación es devolver ilusión, entrega y experiencia profesional.

Lo más importante son las personas, y detrás del problema de salud mental hay una historia, un ser humano al que hay que respetar, dar cariño y comprensión. Me siento feliz porque tengo la seguridad de que la Asociación seguirá ofreciendo un buen servicio y cuidando a las participantes, a sus familiares y a las profesionales.