Con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se celebra cada 10 de septiembre desde el año 2003, AFES Salud Mental se une a la campaña de sensibilización de la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA con el objetivo de ofrecer recomendaciones dirigidas a adolescentes y jóvenes, madres y padres, y personal de centros educativos, en la que se detalla, además una serie de factores de riesgo relacionados con este grave problema de salud pública.

Las infografías que recogen estas recomendaciones se difundirán con el hashtag #ConectaConLaVida, y están orientadas, además, a derribar mitos y falsas creencias.

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2020 fallecieron por esta causa en España 3.941 personas (208 en Canarias), lo que supone un 7,4% más que en 2019. Estas cifras reflejan una dramática realidad, y es que actualmente las muertes por suicidio casi triplican los fallecimientos producidos por accidentes de tráfico. Por cada persona que se suicida, al menos otras seis se ven íntima y profundamente afectadas.

La situación entre la población de 15 a 29 años también ha empeorado. Trescientas adolescentes y jóvenes decidieron terminar con sus vidas en 2020, y en 2021, según un estudio, la ideación suicida de este grupo de edad se incrementó un 53%, llegando a ser 9 de cada 100 jóvenes quienes experimentaron ideas de suicidio “continuamente o con mucha frecuencia”, cuando en 2019 esa proporción era del 5,8%.

Por ello, los centros educativos deben convertirse en espacios seguros y de prevención de conductas dañinas para la salud mental, como el bullying y el ciberbullying, difundir recursos de ayuda, promover la sensibilización de temas como el sufrimiento psíquico, las adicciones y los autocuidados, y generar herramientas de apoyo para acompañar emocionalmente al alumnado.

Además de la influencia de las redes sociales y de los estándares de belleza, el confinamiento y el aislamiento al que abocó la pandemia ha afectado a la forma de relacionarse de las nuevas generaciones, que experimentan dificultades para expresar su malestar y buscar la protección que necesitan, también por parte de sus familiares y seres queridos.  

Es recomendable fomentar la comunicación y prestar atención a señales como las autolesiones, la pérdida de contacto con las amistades, el abandono de las aficiones, etc. Pero, sobre todo, es importante hablar abiertamente sobre el suicidio.  

El movimiento SALUD MENTAL ESPAÑA, del que AFES Salud Mental forma parte, demanda la dotación de recursos públicos para que la línea tres de la Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud de prevención, detección precoz y atención a la conducta suicida cumpla con éxito sus objetivos, la mejora continua en el servicio de la línea telefónica 024 y el impulso de campañas de sensibilización que eliminen mitos e ideas erróneas, con el fin de que las personas rompan el silencio y pidan ayuda.