AFES Salud Mental lanza, por segundo año consecutivo, la campaña #HablarPara con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra cada 10 de octubre con el objetivo de visibilizar la importancia que tiene el bienestar emocional en el desarrollo y en la vida de las personas.

¿PARA QUÉ HABLAMOS DE SALUD MENTAL?

A través de la iniciativa, Natividad Casañas y Heliot Díaz, personas con sufrimiento psíquico y usuarias de AFES Salud Mental, y Argelio González, director de programas de la Asociación, responden desde sus perspectivas a esta pregunta.

Con sus testimonios, alzan la voz para reivindicar políticas sociales destinadas a la prevención, detección e intervención temprana del malestar emocional en las primeras etapas de la vida; visibilizar la necesidad de derribar mitos y de aceptarnos en la diversidad, y para construir de forma colectiva otro modelo de cuidados, que empodere a las personas con problemas de salud mental graves y les permita alcanzar sus metas y sueños.

Estos son algunos ejemplos que justifican la necesidad de dialogar e iniciar debates sobre la atención del sufrimiento psíquico; sin embargo, existen muchos otros, por lo que la Organización anima a la ciudadanía a difundir la campaña a través de las redes sociales y a compartir para qué les parece importante abordar esta problemática.

De esta manera, la Entidad se suma al lema propuesto por la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA, “Dale like a la salud mental. Por el derecho a crecer en bienestar”, y a la temática propuesta por la Federación Mundial de la Salud Mental (WFMH), centrada en que se convierta en una prioridad global.

Los datos hablan por sí solos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada siete personas de entre 10 y 19 años tiene algún problema de salud mental. A esta realidad se suma otro grave problema de salud pública: el suicidio. En España, el Barómetro Juvenil sobre Salud y Bienestar 2021 refleja que 9 de cada 100 jóvenes experimentó ideas de suicidio “continuamente o con mucha frecuencia”.

Por ello, este año el movimiento asociativo español pone el foco en la infancia y la juventud, dos grupos de población frecuentemente olvidados en materia de atención psicológica y, además, de los más afectados por la pandemia, e involucra en las medidas de cuidado y protección no solo a instituciones y agentes públicos, sino también a adolescentes, jóvenes, familias y comunidades educativas.