El documento contempla a las personas con sufrimiento psíquico y al voluntariado corporativo como poderosas vías de transformación social
Una de las principales fortalezas del movimiento asociativo por la salud mental es el voluntariado. Con su entusiasmo, inquietud social y el compromiso que adquiere es capaz de transformar y mejorar las vidas de las personas con sufrimiento psíquico, así como la de sus familiares y allegadas. Para muestra, cabe destacar que esta fuerza humana dio origen a la fundación de AFES Salud Mental en 1982, y aunque al principio tenía un carácter informal y eran las propias familias las que prestaban los servicios, con la evolución de la entidad la labor se ha ido estructurando y gestionando hasta convertirse a día de hoy en un componente fundamental de la asociación.
Fruto del desarrollo constante, el crecimiento del área y el compromiso con los cuidados que a su vez la organización mantiene con las voluntarias, en enero de este año puso en marcha el nuevo Plan de Voluntariado 2024 – 2025 que, además, da cumplimiento a la Ley 45/2015, de 14 de octubre, de Voluntariado y la Ley 4/1998, de 15 de mayo, de Voluntariado de Canarias.
Con el objetivo general de promover la participación de la sociedad en las intervenciones de la entidad para contribuir a su misión, fomentar la implicación de las personas con problemas de salud mental y dotar de valor añadido a las actividades en las que colabora, el plan incorpora el voluntariado corporativo como otra poderosa vía de transformación social. Otros aspectos destacables del mismo es que incluye no sólo los principios que rigen esta labor, sino una definición clara sobre el perfil de las voluntarias, la importancia de la formación, así como la vinculación con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. Todo ello teniendo en cuenta de forma transversal la perspectiva de género e integrando un detallado cronograma de acciones y su correspondiente evaluación.
En 2022 y 2023 AFES Salud Mental contó con la colaboración de más de 100 voluntarias de media (alrededor del 60% fueron mujeres y un 40% hombres). Este amplio equipo humano desarrolló acciones dentro del área de Comunicación e Influencia Social, en la estructura y gestión de la organización y en la atención directa de los programas de actuación, lo que supone que más del 80% de los recursos de la entidad se beneficia de lo más valioso que pueden aportar los seres humanos: el tiempo y la voluntad de mejorar las condiciones de vida de sus semejantes.
Para terminar de configurar este engranaje, las personas con experiencia propia en salud mental son piezas clave. Son capaces de contribuir a derribar prejuicios y estigmas sobre los diagnósticos psiquiátricos, una realidad que les ayuda a avanzar en sus procesos de recuperación y empoderamiento.
«Promoción y formación del voluntariado en salud mental» está financiado por la convocatoria de subvenciones destinadas a la ejecución de proyectos en las áreas de personas mayores, inmigración, voluntariado e inclusión social de la Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias del Gobierno de Canarias.




