El proyecto pone en valor la labor de las personas con problemas de salud mental en los centros ocupacionales y el desarrollo de la marca Ida y Vuelta Artesanal
Las usuarias y profesionales de los centros ocupacionales de AFES Salud Mental esperaban con ganas este día. Eran las 10 de la mañana del miércoles 10 de julio y los «Intercambios de Ida y Vuelta» arrancaron con mucho barro y arcilla en el Taller Serendipia, ubicado en la población de Valle de Guerra, en La Laguna, Tenerife. Allí, el ceramista Ernesto Domínguez enseñó al grupo cómo trabajar distintas técnicas como la alfarería y la cerámica. De esta manera, la asociación ponía en marcha nuevamente el proyecto, que este año ha estado financiado con recursos propios.
Con el propósito de aprender y disfrutar de diferentes encuentros con artesanas de Canarias, los intercambios se han desarrollado en las islas de El Hierro, Gran Canaria y Lanzarote, además de en diferentes puntos de la isla de Tenerife. En ellos, las participantes han tenido la oportunidad de compartir buenas prácticas artesanales y conocer diversas actividades del sector, a la vez que fortalecían y ponían en práctica sus habilidades prelaborales y sociales. Otro aspecto importante es que estas experiencias son realmente valiosas porque contribuyen a derribar estigmas y prejuicios asociados a las personas con problemas de salud mental graves.
En total han participado 80 usuarias y 14 profesionales de los seis centros ocupacionales de la entidad, cada uno de ellos dedicado a un oficio especializado: encuadernación, cerámica, corte y grabado láser, actividad textil, tejeduría y estampación artesanal. El trabajo conjunto y coordinado de los centros es el que ha hecho posible la creación y consolidación de la marca Ida y Vuelta Artesanal.
Aparte del Taller Serendipia, en Tenerife visitaron la tienda y taller Chorlito en El Médano, dedicado a la serigrafía artesanal textil, una técnica que se implementará próximamente en los recursos ocupacionales; el Centro Alfarero Casa Las Miquelas y el Programa de Formación en Alternancia con el Empleo (PFAE) de Reciclaje Textil, ambos en Candelaria, y, por último, el taller de serigrafía ecológica y costura artesanal Bubangoo, en La Esperanza.
En El Hierro, las participantes estuvieron en el Museo Etnográfico Casa de Las Quinteras y el Ecomuseo de Guinea; en Gran Canaria descubrieron el proyecto de joyería con papel reciclado Arborepapel, del artista Pedro Marín, y en Lanzarote acudieron a la 35ª Feria de Artesanía de Tinajo, donde conversaron con artesanas de todo el archipiélago y dieron a conocer la marca Ida y Vuelta.
Estas actividades, según palabras de algunas participantes, han sido «súper interesantes». «Si tuviera que destacar algo sería el aprendizaje y la experiencia que nos han aportado», dicen. Además, no sólo valoran los intercambios de experiencias artesanales, sino también la posibilidad que estos viajes y visitas les ha brindado de disfrutar de una jornada diferente. En cada salida pudieron compartir un almuerzo distendido y conocer rincones de Canarias como el Mirador de la Peña, obra de César Manrique, y los núcleos costeros del Pozo de las Calcosas y El Tamaduste en El Hierro; el casco histórico de Agüimes en Gran Canaria y el pueblo marinero de La Santa en Lanzarote. «Sin duda, lo volvería a hacer», concluye una de las usuarias.
Los intercambios pretenden poner en valor la labor de las personas con problemas de salud mental y el trabajo que llevan a cabo para consolidar la marca Ida y Vuelta Artesanal, una iniciativa que fomenta la recuperación, el empoderamiento y la igualdad de oportunidades del colectivo. El programa de centros ocupacionales se desarrolla en el marco del convenio de colaboración que el Gobierno de Canarias mantiene con el Instituto Insular de Atención Social y Sociosanitaria (IASS) del Cabildo de Tenerife para la atención a personas en situación de dependencia y con discapacidad.




