Proyecto Caléndula, la semilla de la recuperación

En 2018, hace casi 5 años, pusimos en marcha en AFES Salud Mental el proyecto Caléndula: agroecología para la inclusión en salud mental. Esta iniciativa nos permitió aprovechar el trabajo en agroecología que veníamos haciendo en la entidad para ofrecer a nuestras personas usuarias una nueva y poderosa herramienta terapéutica y de inclusión social, avanzando así en el camino de la recuperación a través del contacto con la naturaleza y la convivencia en entornos respetuosos con el medioambiente.

El tiempo y el trayecto recorrido nos han confirmado el acierto de aquella decisión: hoy Caléndula sigue creciendo, consolidándose y entretejiendo redes de colaboración con otras entidades que, en los ámbitos regional y nacional, tienen claros los múltiples beneficios que la agroecología aporta para cuidar la salud mental y el desarrollo de las capacidades y habilidades de las personas.

Fieles a este propósito de estrechar lazos con organizaciones y propuestas afines en el entorno comunitario, en los últimos meses hemos visitado dos proyectos que han servido a nuestras usuarias y profesionales como campo de intercambio de conocimientos, de experiencias y para ampliar esta visión compartida, formativa y terapéutica de la horticultura: la Asociación para la Defensa de la Permacultura Finca El Mato y el Proyecto Ático.

Finca El Mato, cultivando relaciones humanas

La Finca El Mato, ubicada en Tacoronte, lleva más de dos décadas construyendo su proyecto eco social, con el apoyo de voluntariado, personas y entidades colaboradoras, entre ellas AFES Salud Mental. Declarada de Interés Público de Canarias en 2018, su iniciativa para aplicar la permacultura a la recuperación de las personas con problemas de salud mental, con la finalidad de mejorar sus capacidades y habilidades sociales, ha convertido a esta finca en una referencia europea.

De la mano de dos de sus responsables, Javier Reyes y Juan Sánchez, conocimos los entresijos de la finca, sus bosques comestibles, el vivero, la zona de animales, el mercadillo, un estanque semienterrado y su increíble aula bioclimática. “¿Qué cultivamos en Finca El Mato?”, nos preguntó Juan en un momento de la visita. No acertamos del todo con ninguna de nuestras respuestas: “Aquí cultivamos suelo, cultivamos la observación del entorno, cultivamos agua, alimentos, cultivamos biodiversidad, pero sobre todo cultivamos relaciones humanas”, reveló.

Proyecto Ático, conocimiento al servicio de nuestro entorno

Conscientes de los riesgos a los que se enfrenta hoy en día la flora y la fauna de Canarias, sobrepoblación, turismo de masas, contaminación, introducción de especies e incendios forestales, entre otros, un grupo de cuatro estudiantes universitarios se propuso poner en marcha un proyecto educativo, desarrollado en plena naturaleza, para dar visibilidad e informar sobre los problemas medioambientales que acechan a las islas y sobre la necesidad de cuidar nuestro entorno para avanzar “hacia un futuro más limpio y sano”.

Dos de sus integrantes, Andra Imbrea y Juan Torrens, nos llevaron de paseo por el espacio rural de 5.000 metros cuadrados en el que se enmarca el proyecto, ubicado en Bajamar, en el municipio de San Cristóbal de La Laguna. Como nos explicaron durante la visita, la iniciativa se apoya en dinámicas orientadas a cualquier tipo de público, diseñadas desde la perspectiva de género y con un marcado carácter social, que pretenden concienciar sobre la importancia de proteger el patrimonio biológico del archipiélago a través de medidas efectivas.

Para ello, incluyen actividades como la construcción de casas y comederos para el anidamiento de la avifauna; la organización de itinerarios para la recolección de semillas con un impacto mínimo en el entorno; la recogida de plásticos durante estos recorridos o la celebración de charlas formativas sobre la flora y fauna de la zona, así como sobre la importancia del reciclaje.

El equipo de Caléndula disfrutó de una mañana maravillosa en este entorno, hogar también de las Huertas Agroecológicas de Bajamar: recorrieron y cataron su bosque comestible, compartieron una sesión de avistamiento de aves, visitaron su increíble estación de compostaje y bebieron de los conocimientos de estos jóvenes innovadores durante una charla en su gran aula de la naturaleza.

El proyecto Caléndula sigue avanzando en su propósito de ofrecer una herramienta terapéutica y de inclusión social a quienes sufren problemas de salud mental. No en vano, el trabajo en la agroecología proporciona un entorno natural y terapéutico que ayuda a las personas, a cualquiera, a reducir el estrés y la ansiedad, mejorar el estado de ánimo, fomentar la creatividad y la capacidad de resolución de problemas, además de fortalecer sus relaciones sociales. En 2022, un total de 62 personas usuarias de AFES Salud Mental participaron en esta iniciativa, un tiempo en el que han tenido ocasión de sembrar muchas semillas y recoger varias cosechas. La más importante de ellas ha germinado ya en su interior y pronto crecerá para dar su fruto: la recuperación. 

La iniciativa está subvencionada por la convocatoria destinada a la ejecución de proyectos que fomenten los derechos de las personas con discapacidad y en situación de dependencia del Gobierno de Canarias. 

 

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