Resistencia anticonsumista y revolución circular en El Nogal

Frente al auge de la moda rápida, el mercadillo de la residencia se convierte en materia prima para la transformación social

En un mundo en el que la industria de la moda establece sus propias temporadas mientras intenta convencer de que una prenda debe ser desechada lo antes posible, la residencia El Nogal de AFES Salud Mental ha creado un espacio de resistencia que desafía las lógicas capitalistas del hiperconsumo y abraza los principios de la economía circular como forma de transformación social: «El mercadillo de El Nogal». Más allá del intercambio de ropa, la iniciativa es una medida revolucionaria en contra de un sistema que ha condicionado a la población para consumir de manera compulsiva, generando una huella ecológica devastadora.

Mientras las grandes corporaciones textiles continúan produciendo masivamente con materiales baratos y de dudosa calidad en países de ingresos bajos donde las condiciones laborales son realmente precarias para millones de personas, incluido niñas y niños, en la residencia cada prenda tiene múltiples vidas; cada intercambio es un acto de cuidado mutuo y la decisión de reutilizar se convierte en una pequeña victoria ante las imposiciones de la industria. Así, se está creando un modelo alternativo en el que el valor de la ropa no se mide por la novedad o los precios asequibles, sino por la utilidad, la durabilidad y el significado emocional que puede tener para quien la recibe.

En estos intercambios no hay transacciones monetarias, ni deudas o culpas poscompra. Solo hay gratitud, conexiones humanas y la satisfacción de contribuir a cuidar el entorno y a las personas. Aquí se practica la solidaridad de manera tangible, no como concepto abstracto, sino como acción concreta: donar una prenda que ya no se usa para que otra residente pueda disfrutarla. Con ello se trabaja la equidad desde el reconocimiento de que todas tienen algo valioso que ofrecer y merecen acceder a proyectos que mejoren su calidad de vida. En un mundo que enseña a competir por recursos artificiales y escasos, el mercadillo muestra que la abundancia real viene de compartir generosamente, no de acumular por acumular.

El modelo puede y debe replicarse en otros lugares, como centros de salud mental, espacios comunitarios, asociaciones o centros educativos. Cada mercadillo que se cree en una oportunidad para alejarse del consumismo y establecer relaciones más cercanas y sostenibles. La metodología es sencilla pero poderosa: crear un entorno seguro y acogedor, establecer normas claras basadas en el respeto mutuo, facilitar los intercambios sin intermediación monetaria y acompañar el proceso con reflexiones sobre los valores puestos en práctica.

El programa de atención en El Nogal se ejecuta en colaboración con el Equipo Comunitario Asertivo (ECA) del Servicio Canario de la Salud gracias al contrato otorgado en 2017 por el Instituto Insular de Atención Social y Sociosanitaria (IASS) del Cabildo de Tenerife, desarrollado mediante el convenio de colaboración que mantiene con el Gobierno de Canarias para la prestación de servicios en centros residenciales a personas en situación de dependencia y con discapacidad.

Además, ha recibido financiación extraordinaria procedente del Gobierno de Canarias, a través de la Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias, canalizada por el Cabildo de Tenerife y el Instituto Insular de Atención Social y Sociosanitaria (IASS), para compensar el incremento de costes derivados del IPC, SMI y del XVI Convenio Colectivo de la Discapacidad (Orden nº 1367/2024).

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